[043] NEXUM 2: El cinismo como antídoto en la era del belicismo y el consumismo turístico 

por Australolibrecus afarensis

En el panorama de la divulgación filosófica contemporánea, pocos proyectos han apostado tan audazmente por la hibridación entre tradición dialógica y formato digital como la serie *NEXUM* de Alfred Batlle Fuster. Publicada en diciembre de 2024 como libro independiente (ISBN 979-8303530911, 176 páginas, tapa blanda), *NEXUM 2: Reflexiones filosóficas en videoconferencia: Sobre el militarismo, el turismo y el cinismo* constituye la segunda entrega de esta saga que transforma la filosofía en un espacio vivo, coral y urgente. Si *NEXUM 1* trazaba caminos hacia la verdad en tiempos de IA y violencia estructural, este volumen se sumerge en los mecanismos del poder destructivo y la alienación cotidiana, utilizando el mismo dispositivo narrativo: una videoconferencia ficticia donde filósofos de todas las épocas —desde Sócrates hasta Angela Davis, pasando por Nietzsche, Derrida, Deleuze, Gloria Anzaldúa, Karl Marx, Diógenes de Sinope y Antístenes— se conectan, interrumpen y confrontan en un caos deliberado que imita la fragmentación de nuestro mundo post-pandémico.

El prólogo establece el tono con precisión poética: el pensamiento humano como fuerza inagotable que trasciende tiempo y espacio, pero que en el siglo XXI enfrenta un doble desafío —la velocidad de las respuestas exigidas y la lentitud impuesta por la violencia—. La videoconferencia no es mero gimmick; es metáfora de la conexión precaria en una era de pantallas partidas, donde las ideas «no solo chocan, sino que se enredan en debates caóticos y fascinantes». Batlle Fuster invita al lector a un «encuentro extraordinario» donde el rol del filósofo se interroga: ¿contemplador pasivo o agente subversivo en un mundo que prioriza la inmediatez sobre la pausa reflexiva?

Los temas centrales —militarismo, turismo y cinismo— se entrelazan en un tapiz crítico que refleja el 2024-2026: un período marcado por conflictos híbridos persistentes (Ucrania, Gaza, tensiones Indo-Pacífico), recuperación del overtourism en destinos europeos y un cinismo digital exacerbado por algoritmos de polarización. El militarismo se presenta no como aberración aislada, sino como «reflejo sombrío de la voluntad de poder» nietzscheana, perpetuado por desigualdad capitalista, racismo, sexismo y explotación de recursos. Angela Davis emerge como voz pivotal, argumentando que las guerras modernas son «manifestaciones extremas de patriarcado, colonialismo y racismo», extendiéndose a la militarización cotidiana (vigilancia, drones, ciberguerras). Derrida deconstruye binarios paz/guerra como ilusiones lingüísticas, mientras Marx vincula el belicismo al sistema económico que lo alimenta.

El turismo, en cambio, aparece como cinismo vacacional: un «consumo desenfrenado» que aliena y explota, reforzando divisiones de poder. Analogías como Venecia en una película —belleza decadente amenazada por inundaciones y desigualdad— sirven para criticar el impacto ecológico y cultural, contrastando con beneficios paradójicos del confinamiento COVID-19 (recuperación ambiental temporal). El cinismo, eje vertebrador, se redime parcialmente: Diógenes y Antístenes lo defienden como rechazo a convenciones hipócritas y búsqueda de autenticidad; Nietzsche lo transforma en herramienta para superar nihilismo decadente. No es mera apatía, sino potencial resistencia ante normas opresivas.

Metáforas vívidas enriquecen el texto: la seda como conocimiento frágil vulnerable al «desgarrón» de militarismo y desinformación; la habitación con vestidos de seda, cerillas y mecheros simbolizando equilibrio delicado y capacidad humana para destrucción imprevisible; la parábola del oso y la miel picante sobre deseo desenfrenado y moderación aprendida; incidentes absurdos como Sócrates derramando agua en un enchufe o Nietzsche encendiendo una bengala que quema una bufanda, introduciendo humor que humaniza el debate y evita solemnidad. Estos elementos lúdicos —incluido el recurrente «gato perdido en un sótano misterioso»— rompen la densidad teórica, haciendo accesible lo complejo.

En esta primera parte del análisis, destacamos la ambición de Batlle Fuster: no enseñar filosofía, sino escenificarla como praxis viva. El «nexum» —deuda romana como vínculo ético perpetuo— se expande aquí hacia un compromiso colectivo contra opresión, invitando a tejer un futuro «justo y sostenible». En un 2026 donde el militarismo se normaliza y el turismo se debate en términos de sostenibilidad, *NEXUM 2* no ofrece soluciones cerradas, sino preguntas abiertas que exigen participación. ¿Puede el diálogo filosófico, incluso ficticio, interrumpir el ciclo de cinismo y violencia? La serie sugiere que sí, siempre que seamos capaces de conectar, disentir y, sobre todo, actuar.

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